El abuso sexual contra niñas, niños y adolescentes (ASI) es una de las violaciones más graves a los derechos humanos, y cuando ocurre dentro del hogar, el impacto es devastador. Lejos de ser casos aislados causados por patologías individuales, las investigaciones actuales demuestran que el ASI intrafamiliar —o endogámico— se sostiene sobre relaciones asimétricas de poder y dinámicas familiares complejas que perpetúan el silencio.
Para abordar esta problemática con una mirada de prevención, es fundamental desarmar los mitos que aún persisten en la sociedad, los cuales suelen desestimar la voz de las víctimas y criminalizar a quienes intentan protegerlas.
Las dinámicas del silencio dentro del hogar
En el abuso intrafamiliar, la víctima se encuentra atrapada en una contradicción insoportable: el agresor es la misma persona que debería cuidarla. Para sobrevivir en ese entorno, los niños y niñas suelen activar mecanismos de defensa psicológicos como la disociación (desconectarse mentalmente de la situación), la negación o la desmentida.
El agresor utiliza su poder emocional y generacional para garantizar que el secreto se extienda en el tiempo, lo que retrasa de manera significativa el momento en que la víctima puede poner en palabras lo que está viviendo. Por eso, los expertos insisten en que la escucha real de las infancias debe trascender la palabra. El trauma no siempre se verbaliza de forma lineal; se expresa en cambios drásticos de conducta, retrocesos en el desarrollo, miedos inexplicables y síntomas corporales que la sociedad debe aprender a decodificar con sensibilidad.
El MPF Chubut cuenta con equipos de investigación especializados, y con el acompañamiento asistencial y de asesoramiento previo a la denuncia por parte del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD).
El SAVD trabaja con un Modelo de Atención Integral, que en forma interdisciplinaria permite ofrecer:
- Asesoramiento Jurídico, orientación e información durante el proceso penal.
- Asistencia y Gestión Social, para facilitar el acercamiento a los Recursos Institucionales que las Víctimas pudieran necesitar.
- Asistencia Psicológica, para ayudar a superar los efectos dañosos que el delito hubiera ocasionado.
- Acciones de carácter Preventivo, desarrolladas desde el Área Procomunidad, tales como: capacitación, concientización, difusión y sensibilización de la problemática victimológica.
El SAVD es un servicio gratuito y confidencial del Ministerio Público Fiscal para atender a las personas que fueron víctimas de un delito, sus familiares y seres queridos, un equipo interdisciplinario de profesionales, compuesto por trabajadores sociales, psicólogos y abogados.

